Desde que estamos pequeños comenzamos a formar un concepto del mundo, de nosotros mismos, y de los demás. A veces nuestro concepto interior es bastante saludable; conocemos nuestras fortalezas, aceptamos nuestras debilidades y en general tenemos una visión positiva de nosotros mismos. Sin embargo, la mayoría de nosotros tenemos una voz interior que nos critica constantemente. Es la voz que hemos interiorizado de lo que otros nos han dicho, de experiencias negativas, miedos, y cosas que nos disgustan de nosotros mismos. Con el tiempo, nuestro crítico interno va creciendo y haciéndose cada vez más fuerte. La buena noticia es que esa voz crítica es construida, y podemos cambiarla.

 

A veces la voz puede reflejar algo que alguna vez fue cierto, pero ya no es; otras veces, la voz crítica interna puede repetir las mismas palabras que escuchaste de alguien, basadas en SU ​​OPINIÓN, no en tus verdaderas habilidades. Otras frases de tu voz crítica interior pueden reflejar un aspecto negativo exagerado de ti mismo- tal vez cometiste algún error, y has generalizado ese evento puntual a todo lo que es similar. A medida que pasa el tiempo, la voz crítica interna crece, y se fortalece porque de alguna u otra forma le has dado poder.

 

Por paradójico que parezca, la primera cosa que debes hacer para acallar a tu crítico interno es escuchar a esa voz: ¿qué te está diciendo? ¿cuándo aprendiste esa frase? … ¿de quién la oíste?. Reconoce su existencia y deja de tratar de luchar contra ella, intenta comprenderla. El crítico interno es una parte nuestra que sufre, que está herida, triste y enfadada; que piensa que no es lo suficientemente buena; una parte que necesita ser escuchada, reconfortada y tranquilizada. Por ello, es importante reconocer la voz crítica interna, y TRANSFORMARLA con amor.

 

Hazte las siguientes preguntas:

-¿Qué me dice mi crítico interno?

-¿Qué tono utiliza mi voz crítica?

-¿Es justa mi voz crítica interna, o exagera mis aspectos negativos y minimiza los positivos?

-¿Cuándo comenzó a crecer mi crítico interior?

-¿Realmente CREO lo que me está diciendo mi crítico interno?

-¿Cómo dejo que la voz de mi crítico interior me afecte?

-¿Cómo me hace sentir escuchar lo que me dice mi crítico interno?

 

Y ahora, mírate de manera diferente, con objetividad, y pregúntate lo siguiente:

-¿Qué fortalezas tengo?

– ¿En qué soy bueno? ¿Qué cosas hago bien?

-¿Cuáles son mis debilidades? (Se justo contigo mismo)

-¿Cuáles áreas de mi vida necesitan mejorar?

-¿Con qué áreas de mi vida me siento conforme?

-¿Qué logros he obtenido en mi vida? (Nombra al menos 2)

-¿Qué habilidades tengo?

-¿Cuáles son mis valores?

 

Y con esas respuestas, da a tu crítico interno una entonación distinta. Cuando tu voz interna formule pensamientos negativos y radicales, vuelve a formularnos de otra manera. Cuando te digas a ti mismo «tonto», «inútil», «fallarás»; piensa en razones que demuestren que eres inteligente, valioso y motivos por los que tendrás éxito.

 

Desarmar a tu crítico interno toma tiempo, ten en cuenta que esa voz lleva años de experiencia haciéndote sentir mal; pero cada vez que un pensamiento automático negativo acerca de ti mismo aparezca, escúchalo, reflexiona de donde viene y cámbialo. Empieza a construir una voz interna más justa y más positiva. Pueda que tengas aspectos por mejorar, pero seguro que tienes grandes cualidades… saca tu fuerza interior, deja de ser tan duro contigo mismo y comienza a tratarte mejor, con más compasión y consideración.

Mereces mirarte a ti mismo a través de los ojos del amor, y tu crítico interno merece la oportunidad de ser reconocido y consolado. Si no te gusta algo sobre ti mismo, cámbialo; pero hasta entonces, sé justo contigo mismo y aprende a mirar también las cualidades maravillosas que tienes.

Como Wayne Dyer dijo una vez: «cuando cambias la forma de mirar las cosas, las cosas que ves cambian». A partir de hoy, empieza a mirarte de una manera diferente, a lo mejor te sorprendes de todo lo bueno que encuentras dentro de ti.