Aprender a manejar el estrés

El estrés es una parte normal de la vida cotidiana, pero en algunos momentos puede volverse un problema serio para nuestra calidad de vida, y nuestra salud física y mental.

El estrés es la forma en la que nuestros cuerpos y mentes reaccionan ante desafíos externos, por los que nos sentimos presionados mental o emocionalmente. Ante eventos estresantes, nuestro cuerpo libera hormonas que activan los mecanismos defensivos de la respuesta “lucha/retirada” en nuestro cuerpo para que podamos hacerle frente a la situación.

Por ejemplo, si nos encontramos a un tigre en la selva, nuestro cuerpo empieza a liberar hormonas que nos ayudan ya sea a correr del tigre lo más rápido posible (respuesta de retirada), o a enfrentarnos y luchar contra él (respuesta de lucha). Esto hace que nuestro corazón comience a latir más rápido, la presión arterial se eleva, los músculos se tensan, las pupilas se dilatan, etc.; y cuando el peligro ha pasado, nuestro cuerpo poco a poco vuelve a su estado natural.

En la actualidad, enfrentarnos a un tigre suena como una posibilidad remota; pero nuestro cuerpo reacciona de la misma manera ante el tigre, que ante el estrés que genera hablar en público, la entrega de un reporte o una reunión con nuestro jefe (claro que cambia el nivel de intensidad de la respuesta interna ante el estrés dependiendo de a qué nos estemos enfrentando).

Aunque esta respuesta es necesaria y adaptativa, ante niveles muy elevados, frecuentes y prolongados de estrés, podemos comenzar a presentar distintos síntomas que pueden llegar a interferir en nuestra vida, nuestra salud y nuestras relaciones sociales. Algunos de los síntomas que se presentan ante estrés crónico son:

  • Síntomas cognitivos: fallos en la memora, inhabilidad para concentrarnos, juicio empobrecido, pensamientos ansiosos, preocupación constante, visión pesimista.
  • Síntomas emocionales: ansiedad, agitación, cambios de humor, irritabilidad o enojo, sensación abrumadora…
  • Síntomas físicos: insomnio, nausea, mareos, dolores en la espalda y articulaciones, dolores de cabeza, diarrea o constipación, pérdida de deseo sexual, resfriados frecuentes…

¿Quieres aprender a manejar el estrés de manera más adaptativa para que no interfiera con tu vida? En Positivia podemos ayudarte. Contáctanos.